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jueves, 20 de julio de 2017

Volver de Ceret

 
Cada vez como es evidente nos cuesta más ponernos delante del ordenador a escribir, quizás sea porque la afición intacta le pesa demasiado la situación de la Fiesta, quizás sea por obligaciones personales aunque estas nunca han faltado.
Una año volvemos de Ceret, pueblo catalán ubicado en Francia, por lo tanto libre de prejuicios y quimeras político animalistas. Santuario de la suerte de varas, más en otro tiempo, va cayendo por los avatares de la modernidad, a pesar de la resistencia de aficionados y algún (rara avís) profesional como Gabín Rehabí, o casualidad un ciudadano francés porque por la mayoría de españoles se lo cargarían en un momento.
Como pasados unos días las críticas y comentarios no han faltado, haremos una síntesis de lo sentido y de lo recordado.

De la de Miura, una corrida plana, con brochas en los pitones, previamente avisado por megafonía, destaca un sobrero de Yonnet, al que se enfrentó dignamente Octavio Chacón.
De la novillada de Raso de Portillo, se vivió el momento más emocionante de la feria, con el sexto novillo tanto en la suerte de varas excelentemente interpretada por Gabín Rehabí y un novel novillero, verde pero muy valiente y con las ideas claras para pisar el sitio.
De la corrida de Saltillo, sin gran pelea en varas y muy aplomados en el tercio de muerte, salió el manso complicado que puso a todos en su sitio y en el que Gómez del Pilar casi pudo con él.
De la tan cacareada corrida de Escolar, sin ser un dechado de virtudes, pasó sin mucha gloria por los matalones de la cuadra sevillana, destacaron los 3 últimos, el cuarto se dejaba y Aguilar dejó los mejores momentos de la feria con la izquierda, el quinto la alimaña de la corrida, donde Robleño dejó sus muestras de torero lidiador metiendo en el canasto a un toro difícil, y en el sexto un toro que no apretó en varas, muy pronto a los cites, que iba a más, toreado muy por fuera, en un tono menor aunque había que estar allí por el pitón derecho ya que por el izquierdo pasó inadvertido, tras buena estocada cayó sin puntilla y provocó el premio posterior.

Todo esto es lo visto en el ruedo, detalles, momentos, sensaciones que es de lo que vive un aficionado, si así me puedo considerar, pero será por la magia de estas montañas pirenaicas, uno se lleva siempre el regusto de estar acompañado por muchos aficionados, muchos españoles, que buscan saciar su sed de pureza y verdad por estas tierras, aunque cada vez cueste más.

Hoy comienza la otrora exitosa feria de julio de Valencia y con ello volveremos a la triste realidad del triunfalismo barato y a las tropelías de los taurinos comandados por el produgtor y por el chico de la chaqueta. Es lo que hay.

Para finalizar dejaré un frase muy aclaratoria y veraz de mi amigo y compañero de aventuras taurinas Adolfo:
"Busco la pureza en un mundo prostituido". Así nos va..

domingo, 18 de junio de 2017

Ahora estarás en el Olimpo de los Toreros


La primera vez que te ví, creo que fue en Teruel, una calurosa tarde de un 8 de julio del 2010, con Paulita  y Fernando Robleño de compañeros, no se pudo hacer nada frente a un parado encierro de Adolfo Martín, motivo por el que nos habíamos trasladado a la capital turolense. Luego volví a verte frente a un encierro de Cuadri  el san Isidro del 2011, desde ahí comenzó tu despegue, sin parar, hacia arriba, nada fácil teniendo que ganarte cada tarde lo que a otros les regalan, cosas del sistema taurófago, capaz de engullir a los que molestan a los de arriba.

En Valencia, siempre diste la cara, una tarde te inventaste una faena ante un manso de Las Ramblas, con los fuenteymbros que no querían los del clavel cuando tenían casta y un poco de picante, nunca te dieron carteles de postín, una tarde con la caída de tu compañero Castaño te quedaste solo ante seis, salvando la cara a la empresa, jugándote la vida con amor propio tan personal, luego seguiste por los ruedos sin que nadie te regalara nada, vinieron las puertas grandes, y sin querer apearte de tu cetro, tu pundonor hizo que te enfrentaras a una encerrona de ganaderías muy poco 'comerciales' en las Ventas,  domingo de Ramos de 2015, anunciando tu venida desde el otoño anterior, llegaste aclamado como un mesías y saliste apedreado por las almohadillas, increpado por los mismos que te ovacionaban a la entrada, fue una apuesta fuerte a cara o cruz, salió cruz, y esa cruz ya la arrastrarse sin Cirineo que te ayudará, seguías dando la cara con pundonor.
La ultima vez que te vi fue este domingo de Ramos ante victorinos como siempre sin rehuir la pelea, con luces y sombras, pero con el pecho por delante, con la honra, con la verdad ante los toros.

Lo que conseguiste fue todo por tí, por tu esfuerzo, tesón y trabajo, en las buenas y en las malas, luchando contra un sistema que no te admitía, con tu apoderado independiente, ganándote los contratos en la arena, robándotelo en los despachos, vetado por los que ahora te llamaran compañero, los mismos que te querrán pasear y salir en la foto con las gafas oscuras y la corbata negra.

Los que me conocen mi afición taurómaca saben que soy poco de seguir toreros, mís tribulaciones tauromacas me guían por los hierros que se lidian, y tu estabas allí muchas veces, y siempre te respete, tanto en la gloria como en la desdicha, siempre esperaba que resurgieras y casi lo conseguiste.

Ahora desde el Olimpo de los Valientes, seguiras peleando por tu afición y por tu locura, ser Torero.

Sit tibi terra levis. Descansa en Paz, Iván.
Foto: Anya Bartels-Suermondt
 

martes, 16 de mayo de 2017

La muerte de Joselito

 

          Vìa blog Poesía Taurina

        La muerte de Joselito

           Una a una sus hojas deshojando
la Suerte entre sus dedos, margarita
blanca y cuatrín dorado, se ejercita
en la plaza de toros flirteando.
Me quieres sí, me quieres no cantando,
juega en el ruedo do José milita
y al terminar su juego un No gravita
sobre el sino del hijo de Fernando.
Y la Muerte Lejana acude aprisa
y entre sus dientes se pudrió una risa
de alegre complacencia con el sino;
y aunque Apolo y Cupido en su carrera
la guadaña arrebata, Ella, artera
con su aliento cumplió el fatal destino.
                                                                   Fernando Villalón

domingo, 14 de mayo de 2017

Avisados estamos



 
Ayer se cumplió el expediente por parte de los productions de celebrar en el fin de semana de la Verge dels  Desamparats, un festejo perteneciente al abono de fallas 2017, una novillada en este caso. Hasta ahí todo bien y todos contentos, la empresa contentó a la dipu dando un festejo, de paso se alegra al diputado de Asuntos Taurinos acartelando al chico de su pueblo, se contentó a parte del taurinismo con el cambio de cromos del vástago de uno de los morancos, de paso se fogueó una futura promesa de la escuela madrileña que parece estar en el circulo del produgtor Simóny sus adláteres.

Como es normal para estos casos y cosas se enchiquera un saldo ganadero, para la ocasión con el hierro de Sánchez Herrero procedencia Aldeanueva, o sea domecq de lo antiguo, con la edad casi cumplida, con diferente morfología desde las raspas 2º y 3º al toraco que salió en quinto lugar, pasando por el gordón cuarto o el descarado por delante y corto por detrás que cerró plaza. Luego atacados de mansedumbre, con genio en el caballo pero para quitarse la vara, queriendo salirse revolviendose, apretando en banderillas hacia adentro, esperando al rehiletero, luego tras lidias de diverso pelaje se pusieron difíciles sin comerse a nadie, mansos duros de patas con goterones de casta, siempre con la cara alta, pero de alguna manera con alguna posibilidad.
Luego vinieron las faenas inacabables, sin fin, pasándose del tiempo, sonando muchos demasiado avisos, sin ver nada, y luego el quinario de los aceros y de atronar el toro, se tragaban la muerte para desesperación de los de luces y sus hooligans, uno se fue al corral pero a punto estuvieron de ser dos más si no llega a ser por el apoyo presidencial.
Esto de los avisos viene de largo, antes un aviso era un descrédito, dos un castigo y sonar el tercero era una condena. Ahora tras la huella dejada por las figuras que igual les daba que sonara un aviso que Paquito el Chocolatero, y más al respetable que en vez de increpar al coleta silbaba al palco por cumplir el reglamento, los aprendices aprendieron de los maestros y esto degenera en un tedio de faenas largas, aburridas, de mucho trapazo y poco peso, si luego se da un sainete con los aceros, blanco y en botella. No sólo lo digo por la chavales de ayer que a la postre son los menos culpables, sino de la costumbre de la neotauromaquia de las faenas largas y tediosas, con series de cortas pero abundantes, con mucho pase por alto, circulares finales, bernadinas conspicuas, etc, etc etc.

Fernando Beltrán quemó su enésimo cartucho, probablemente el último, siempre nos dejó goterones, trazos de toreo caro, pero sin llegar a ser, como pasó con el cuarto de la tarde. Siempre quedará en nuestra memoria taurina aquella tarde noche d’Algemesí, es lo que tiene esto.

Alfonso Cadaval, entró por lo que entró, y salió como entro, sin colocación y sitio, con un coro de aduladores en el callejón, con un quiero y no puedo en el quinto por la izquierda, y muchos pases para olvidar.

Carlos Ochoa, acompañado por Rafael de Julia, en la órbita de la casa, dejó evidencias en quites de su sitio y su disposición, pudo en las primeras series mandonas en los medios al mansurrón tercero que sólo buscaba la salida, para disiparse cuando se pasó el toreo accesorio.  Fue aplaudido incomprensiblemente en el devuelto al corral, cosas de festivaleros.

En los de plata Hazem Al-Masri, más conocido como El Sirio dejo clara su evolución con los rehiletes, clavando un par con el toro apretando hacia adentro, saliendo de la suerte sin alharacas, y sin saltar el olivo, pero con el descabello dió todo un recital de malas práctica, habrá que practicar.

Dos avisos, uno para la empresa y la diputación como arrendataria y propietaria respectivamente, no es de recibo que una puerta se descerroje con el golpe de un caballo, debía de haber más seguridad. El otro para la autoridad del callejón, representada por el delegado y los alguacilillos, que no sólo están para pasear el plumero, dejando al albur de la cuadrilla cuando el toro fue devuelto y la poca prestancia del delegado gubernativo en actuar.

Avisados estamos, de muchas martingalas y defectos, que al final son ley de las plazas por un extraño derecho conseutudinario que quieren asentar a su manera más conveniente los taurinos, … así nos va.

domingo, 9 de abril de 2017

Querías ser y lo eres, ¡Torero!

 
Adrián, tú no querías ser futbolista, ni piloto de F1, ni cantante de hip hop, querías ser torero.
Querías ser y lo eres.
En una sociedad zafia, vacía de contenido, sin valores, elegiste tu afición por la tauromaquia, por todo lo que significa esfuerzo, valentía, sufrimiento, fracaso, sueños, porque la tauromaquia es la vida.
Conseguiste lo más grande, unir a todos juntos por una causa, por un motivo, hacer un festival pero no para ti si no por ti, porque tu querías un festival para los demás, en eso y en muchas cosas se veía que eras un Torero.
Sit tibi terra levis

sábado, 18 de marzo de 2017

Sabía a donde iba

Servidor hace tiempo que a este tipo de figuras se borró, voy a pocas muy pocas, no porque tenga nada contra las figuras o figurines porque son consideradas como tales, entre otras cosas porque como reza en mi cabecera una frase del maestro JoaquínVidal, soy del que lo hace, si no porque lo que significa asistir estas corridas de figuras es algo que va contra mi concepción de este santo arte de la Tauromaquía, toros descastados, desfondados, arreglados sospechosamente de pitones, apariencia de estar bajo efectos psicotrópicos, plazas llenas de público festivalero que aclaman pases vulgares, silban al picador por incluso no hacer lo más mínimo, de pocos aficionados que somos los que nos vemos cada tarde cuando lo que abunda es el cemento, cada cual con su ideología todas respetables.
Me borré porque salía enfandado y a los toros no voy a enfadarme, ni a divertirme, voy a emocionarme, a sentir como un hombre es capaz de hacer con una bestia lo que servidor es incapaz de hacer con un caniche, dominar, llevar donde quiere a un animal salvaje que sólo piensa en defenderse. Pero mi hija le ha entrado en el cuerpo este gusanillo de los toros, y por simpatia, cercanía en la edad, carisma y porque no decirlo valor, le gusta Roca Rey, y alli que fuímos.

Sabía que pese a ver dicho d. Alvaro Nuñez del Cuvillo había dicho que la corrida era la típica de Valencia, argumento mánido por todos los ganaderos del circuito, a lo que había que contestarles que poca vergüenza tienen en traer una corrida como esa a Valencia, porque eran mal presentada, sospechosos gracias  al enfundado, sin fuerza, ni fondo, sin transmisión ni casta, sin verlos en el caballo, eso sí muy nobles y colaboradores.

Sabía que el tercio de varas me lo iban a robar, por completo, es decir me estan quitando un tercio de mi entrada, y para mi el más importante par ver el poder del toro.

Sabía que el Fandí iba a hacer su show, y encima desperdiciando el mejor lote.

Sabía que Manzanares, el niño de la comodidad, iba a ir arropadito y que si no le salía el toro chochon que se mantiene no iba a hacer nada, el primero no se mantuvo, el segundo sobrero de don Victoriano pedía más mando y el no estaba para compromisos. Por lo único que me gusta verlo es su manera de interpretar la suerte suprema, a cada cual lo suyo.

Sabía que Roca Rey iba a reventar la plaza, con sus hooligans, su actitud, su valor, sus ganas de ser, pero me gustaría verlo delante de un toro con poder no un toro vencido porque ya se sabe que si no hay toro nada tiene importancia. No se le puede negar valor, ni quietud, ni pisar terrenos comprometidos, pero todavía estoy esperando una tanda de toreo profundo y de mando, no sólo de arrimones, y pases por detrás vive el hombre.

No sabía que iba a ver un quite del peruano toreando a una mano que tuvo más profundidad que todos los medios pases que se pegaron en toda la tarde, ni sabía que iba a tener tan buena compañía donde me encontraba, y es que en esta santa afición es lo bonito que tiene nunca todo es predecible, ni esperado, o al menos así tenía que ser.
Punto final a mi feria de fallas.